

Alex
Alex es de Uzès, en el sur de Francia. Se formó cuatro años como panadero y ha trabajado en Australia, Nueva Zelanda y Suecia. Paseando por el barrio, la fachada de Flor de Gràcia le llamó la atención.
Valora las harinas ecológicas y los métodos artesanales. Como dice él: «Les matinades no són tan dures quan un treballa amb passió», los madrugones no son tan duros cuando uno trabaja con pasión.

