Flor de Gràcia Slow Bakery
Nuestra historia
Una panadería de barrio que no tiene prisa.

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Un horno lento, en la calle Bruniquer
En el número 9 de la calle Bruniquer, en Gràcia, hay un horno que se presenta con una palabra en la pizarra: paciencia. La sociedad que hay detrás se constituyó en junio de 2021, y desde entonces la idea es la misma: todo se hace aquí.
Cada pan se hace con masa madre y fermentación larga, con harinas 100% ecológicas elegidas por sus variedades originales y con carácter. Por eso cada día de la semana tiene su pan especial, del pan de tomate del lunes al de kamut del domingo.
«Paciència. Tot ho fem aquí! Tots els nostres pans estan fets cada dia amb massa mare i llarga fermentació perquè durin més, siguin més nutritius, saborosos i digeribles.»02
Gente que ha llegado de lejos


Alex es de Uzès, en el sur de Francia. Se formó cuatro años como panadero y ha trabajado en Australia, Nueva Zelanda y Suecia. Paseando por el barrio, la fachada de Flor de Gràcia le llamó la atención; hoy hace el pan aquí. Dice que los madrugones no son tan duros cuando uno trabaja con pasión.
María nació en Oaxaca y estudió gastronomía en Puebla, donde descubrió que lo suyo era el pan. Tras seis meses de prácticas de pastelería en Barcelona, volvió a Gràcia, y su prima la llevó a su panadería favorita: Flor de Gràcia. Su próximo sueño es abrir una panadería en México y una taquería en Barcelona.
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Lo que se dice
En 2025, la revista 7 Caníbales, en un paseo por las pastelerías de Barcelona, ya destacaba sus «excelentes piezas de bollería». 7 Caníbales ↗
Y los clientes lo cuentan así:
«I wanted to come here for a while but every time I try, there was a huge line of people. Now i understand why hehe.»«La gracia del propio barrio, esa mezcla entre producto local, pero con chispa, gente joven, emprendedora, innovadora, lista hace de Flor de Gracia un sitio único.»04
Un Solete, el verano de 2026
En el verano de 2026, la Guía Repsol dio un Solete a Flor de Gràcia, por recomendación de la actriz Natalia de Molina. Lo contaron Crónica Global, La Vanguardia y Betevé.
«Sueño recurrentemente con sus ‘rolls’ de canela. Cada vez que voy a Barcelona hago una parada obligatoria en Flor de Gracia.»El horno lo agradeció en Instagram, a Natalia de Molina, a la Guía Repsol, al equipo y a todos los que lo acompañan:
«Todo lo que hacemos nace del amor y del cariño, con muchas ganas de cuidar cada detalle. Este Solete es de todos nosotros.»
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Hoy, dos tiendas en Gràcia
El horno de Bruniquer, 9 y la tienda de Joan Blanques, 32. El mismo pan, la misma paciencia.